Cary se detuvo y exhaló. Me di cuenta de que yo también había estado casi conteniendo la respiración. Parecía molesta y se humedecía los labios constantemente, aunque quizá fuera solo por el viento seco del parque. Sin mirarme a los ojos, murmuró: "¿Qué te parece? ¿Demasiado? ¿Insuficiente? ¿Creíble?". Busqué las palabras adecuadas aparte de "Dios mío, ojalá fuera uno de esos tipos imaginarios". Estaba casi seguro de que nunca la había oído decir "joder", y mucho menos "labios" o llamar "vara" al pene de alguien, ni siquiera a uno imaginario. Finalmente, sonreí con suficiencia. "Eric se va a poner furioso". Luego fruncí el ceño un poco. "Quizás demasiado furioso. No crees que intente nada, ¿verdad? ¿Hacerte daño? ¿Hacer daño a tus hijos?" Cary se mordió el labio inferior y metí la mano e

