CAPITULO 22 Lucrecia miraba una y otra vez su folleto, había llegado hace un momento al campus de Harvard pero no había nadie que la recibiera o por lo menos le indicara a dónde debía ir. ¿Lucrecia Moros? - pregunto alguien a su espalda- Eh si soy yo - le dijo con timidez- Hola un placer, te llevaré a tu cuarto y te indicaré. Lucrecia siguió a la chica mirando todo a su alrededor, aquella universidad era de verdad increíble, por un momento la tristeza desapareció con toda esa magia a su alrededor. Este será tu cuarto, veo que te quedarás hasta que inicie las clases entonces, será tu cuarto de ahora en adelante, cualquier cosa habitación número 55 es la mía puedes buscarme. Adiós - se despidió dejando

