Julie. Los papeles en el hotel estaban hasta arriba encima de mi escritorio. La situación era estresante, muchas cuentas, acuerdos y contratos que revisar. Para el día, el trabajo era mucho, pero al ver entrar a Miles a mi oficina todo agitado supe que no era suficiente. − Tenemos un problema. − Dice, agitado y nervioso. Nunca le había visto tan inquieto, como si tuviera miedo del fin del mundo. Entendí de inmediato, era grave. − ¿Qué ocurre? – Pregunté, con el ceño fruncido ante su desesperación. − Rough Diamonds está en el hotel. El alma se me cayó a los pies. Rpugh Diamonds. Colin, estaban rondando por las mismas paredes que yo y... Olivia. ¡Mierda! − ¡¿Por qué no me avisaron de esto?! ¡¿Quién les aceptó la reserva?! ¡¿Cómo no supimos que estaban aquí?! – Me puse a gritar. − No p

