CAPÍTULO VEINTICINCO Aidan estaba de pie con Motley en lo alto del escenario improvisado, una gran plataforma de madera en el centro de Andros, y examinaba el mar de rostros. Se quedó completamente congelado. Por primera vez en su vida experimentaba pánico escénico. Nunca antes había estado sobre un escenario ni había conocido a ningún actor antes que Motley, y mientras estaba ahí formando parte de la obra a la vista de todos, se sintió más cohibido que nunca. Deseaba caer al piso y morir. Mientras estaba inmóvil sin poder recordar su diálogo, Aidan tuvo un nuevo respeto por los actores. Se dio cuenta de que en cierta manera eran guerreros temerarios. Se necesitaba valor para enfrentarse a una multitud de extraños, más valor que el que él tenía y más valor que el que su padre y sus hombr

