CAPITULO 22 POV DANTE —¿En qué estabas pensando, hijo? —preguntó Padre. No había hablado en todo el trayecto hasta el centro de tratamiento. Mientras nos registrábamos, tuvo que hacer el papel de un hombre normal, así que no me habló directamente hasta que la enfermera nos dejó solos—. ¿Esa falta de respeto? Si estuviéramos en su despacho, rodeados de los hombres que habían jurado cumplir todas sus órdenes, quizá seguiría tan nervioso como cuando salí del restaurante. Pero al ver a mi padre sentado en una silla de hospital, conectado a la bolsa roja y brillante de la quimio, Padre parecía viejo y frágil. Sería más fácil si muriera, pensé. Jugué con la idea de taparle la cara con una almohada. ¿Cuánto tardarían las enfermeras en venir corriendo? ¿Lo suficiente para que yo terminara el

