Frente a mi tenía una ensalada, arroz con guandules y pollo a la crema. Empecé a aprobar todo y la verdad la comida estaba deliciosa. Sólo pensaba comer un poco, pero todo sabía tan bien que no pude resistir comerlo todo. _ usted cocina delicioso, quisiera contratarla y llevármela para mi casa y sea mi cocinera. Aunque sé que engordaría muchísimo. _ me alegra que le gustara, pero tengo que rechazar su oferta, ya estoy acostumbrada a esta casa y al señor Sebastián. _ lástima. Pero si cambias de parecer me avisas_ le digo mientras le dedico una sonrisa. _ ok_ dice sonriente. _ que rico huele. ¿Qué estás haciendo? _ le pregunto curiosa. _ estoy haciendo un pie de manzana. _wau huele delicioso_ Me pongo de pies y voy hacia donde está ella. En la estufa tiene puesto el relleno del pie

