Por fin el día del juicio llegó. Esa semana realmente lo pasé mal. La semana más estresada de mi vida. Trabajar, ir a buscar a Julie al colegio, ir a firmar y recoger papeles a mil sitios ir a la mansión de los Anderson para reunirnos con Kian. Necesitaba un coche. Necesitaba que esta situación terminara ya. El día anterior, estuvimos en casa de Kian repasando el caso hasta muy tarde con Julie. Kian tuvo muchísima paciencia con ella, explicándole que debía y no de hacer. Por suerte, Kian me ayudó muchísimo con todo esto. Aun que se mostrara frío e indiferente cuando estábamos juntos, me estaba ayudando mucho y lo agradecía en sobremanera. En cuanto a ayudar a la gente se trataba, Kian no ponía muchos impedimentos, aun que esta vez tenía un gran motivo de peso. Era un caso muy fácil, pero

