Una semana después de fin de año, los días estuvieron bastante tranquilos. Quedamos algún día con los chicos para ir a tomar algo, aprovechando que todos los días de vacaciones, pero por lo general todos preferimos quedarnos en casa. Yo el primero. Las cosas con Kara, iban mejor de lo que esperaba que iban a ir, lo que me alegraba de una forma que no podía llegar a imaginaros. Volver a tener mi vida, era un regalo. Al principio me mostraba escépticop de que las cosas iban a ir bien. Ya sabéis lo que dicen "las segundas partes nunca son buenas", pero también decimos "a toda regla hay la excepción" y nosotros siempre rompíamos esquemas. Las cosas con nosotros iban viento en popa, sin embargo, ella no estaba bien. No haría falta ser un genio para darse cuenta. Dos días después de que llegár

