Caminé a la puerta y girando el pomo despacio para pasar desapercibida, salí del dormitorio. Y lo primero que vi fue una puerta frente de mí y otra al final del pasillo, a mi lado izquierdo. Di unos pocos pasos y el pasillo dejo de ser uno, para desviarse en dos caminos, uno se movía a mi izquierda, rodeando la habitación que había visto. Era sin salida y tenía una pequeña estantería de libros, luego en forma de “L” había un barandal de madera donde podía ver sin asomarme, el primer piso y lo que se veía como un living. Me apegué a la pared cuando escuché unas voces y vi un grupo de chicos sin camiseta sentarse en la mesa redonda. — ¿Encontraste a James? —Escuché que una voz masculina preguntaba. Mi oreja se alzó con interés. —Aun no, pero mande a Nicholas y a Margot a buscarlo. El pobr

