Narra Chloe Wheeler/Sasha Smirnova —Sí… —respondí sin pensarlo demasiado, de hecho mi respuesta había sido… ¿espontánea? No, no era porque la idea de escaparme con él me emocionara, ¡por Dios, no! Pero… pensar en la aventura, en la adrenalina que corría por mis venas, esa sensación de jugar con fuego sin quemarme… y Max me ofrecía todo eso desde el momento en que nos conocimos. Sin pensarlo dos veces los dos comenzamos a dar pasos ligeros y nos escabullimos por los corredores del personal de servicio y la verdad es que éramos muy malos con el sigilo, porque las camareras se nos quedaban viendo con ojos saltones, quizá preguntándose qué demonios hacía allí ese par de locos. Lo que no pude dejar pasar antes de salir por completo del salón principal, en donde todos estaban reunidos, fue

