AURORA Cuando me desperté, Vlad estaba a mi lado. Era de noche porque miré por la ventana de mi habitación, pero no recordaba nada más que él apareciendo en el hospital. —"¿Qué me hiciste?" —"Nada, mejor pregunta qué no te hice". —"¿Qué quieres decir?" —"Todavía no se me olvida que intentaste matar a mis hijos. No tienes corazón, son tus hijos también". —"Son demonios". —"Soy uno y tú me folles, ¿qué es más malo que eso?" —"Obligada". Sus ojos se volvieron rojos cuando la palabra salió de mi boca. En una fracción de segundo, estaba arriba de mí. —"Repite eso de nuevo". —"Me obligaste". —"Te obligué. No recuerdo que fui yo quien dijo que estaba segura. No juegues conmigo, que mi manera de jugar no te gustará". —"Por favor, no me harías nada. Ahora quítate de arriba de mí, te di

