Noah al ver que Sara no se aparece en la oficina a trabajar, va a buscarla por el barrio, en eso Sara iba caminando por el vecindario sola, y Noah la ve, se baja del carro y la sigue, cuando la alcanza, intenta hablar con ella, y la toma por la espalda: — Espera Sara, por favor. — ¿Qué quiere señor Noah? — Dime Noah. — Lo siento, pero no tengo nada que hablar con usted. — Sara, me asuste, todo fue muy rápido, me siento mal, por favor dame tiempo. — Tiene todo el tiempo del mundo, así que vete. — Sara, por favor escúchame. — ¿Qué quiere que escuche?, si usted me dejo señor Noah. — No quiero que dejes el trabajo por mi culpa. Eres excelente. — Tal vez como su secretaria si me extrañe, pero luego se encontrara alguien mejor que ocupe mi puesto.

