Me costó mucho hacer dormir a Drew. Él estaba hiperactivo y corrió por la casa durante media hora después de la cena para que yo no lograra alcanzarlo. Cuando finalmente lo arropé y le deseé buenas noches, él me hizo prometerle que haría todo lo posible para llevarlo al parque mañana y así poder jugar con su nuevo amigo. Drew se durmió cerca de las diez de la noche. Camino por el pasillo en completo silencio e ingreso a la cocina para poder servirme una taza de café. A la corta distancia que me separa, logro oír el sonido de la televisión en un canal de infomerciales. Voy hasta la sala y me encuentro con el cuerpo de mi mejor amigo inerte sobre el sofá con la cabeza caída hacia atrás y su boca ligeramente abierta. Sonrío y golpeo su zapato con mi pie. —Despierta, pedazo de idiota. —le di

