Capítulo 24.

2743 Palabras

Una vez que Cassandra se aparta de mis labios, intento regular el ritmo de mi respiración pero es inútil. El sabor dulzón de su boca ha quedado en mis labios. Pasa un mechón detrás de su oreja y carraspea la garganta. No sé qué decirle para romper la tensión que nos ha envuelto. Su movimiento me tomó por sorpresa pero no me molestó en lo absoluto. Me gustaría decírselo pero las palabras se atascan en mi garganta, arañándola. —Creo que lo mejor es que me vaya... Cassandra se coloca de pie y cuando está comenzando a caminar, mi mano se aferra a su muñeca. Mira hacia abajo, impresionada por mi movimiento. —No te vayas —le pido—. Por favor, quédate. —Pero... —No quiero estar solo. Por favor, quédate, Cassandra. —¿Estás seguro? —inquiere de forma dudosa, en cambio, yo no vacilo en asentir

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR