Aspire su aroma tan delicioso como embriagador, este amor que sentía por él era extravagante. —Te amo vida mía. Te amo Elizabeth Moon—dijo mientras llenaba sus pulmones de mi olor. Me voltee para quedar frente a él, aunque el tamaño de mi pequeña barriga nos separó un poco, en ese momento no le respondí solo me dedique a observarlo. — ¿Ocurre algo mi vida?—pregunto asombrado. —Claro que ocurre algo Santiago, ¿dónde dormiste anoche? ¿Qué hiciste toda la noche?, han pasados cosas en la mansión en unas cuantas horas y no estabas—reclame algo agitada. —Mi amor cálmate—sonrió, y yo estaba roja del coraje. —Ven siéntate, hay algo que quiero explicarte. —tomo mis manos y me llevo a la cama. —Recuerdas que Gema estaba embarazada de mi cuando te fuiste—rodee lo ojos—bueno ese niño nació hac

