Había visto algo extraño en las fotos que me mostró Elizabeth, algo que no me cuadraba, así que apenas llegamos a New york, deje a Elizabeth en casa, y me dirigí a hablar con Gema, tenía que explicarme porque amenazo de muerte Elizabeth y tenía que resolver mi intuición de las fotos. — ¿Mi amor me prestas tu móvil?—la mire a los ojos, esos ojos que tanto adoloraba. —Si mi amor. ¿A dónde vas?—note preocupación. A pesar de que Elizabeth era una mujer decidida, súper inteligente, y muy independiente, le costaba mucho defenderse, y tenía miedo a estar sola, yo sabía que nunca le di esa seguridad, pero estaba dispuesto a cambiar eso, deseaba que se sintiera segura, pero para eso tenía que arreglar unas cositas, en estos momentos deseaba que Melissa fuera venido con nosotros, sabía que con e

