Capítulo 59 Cacería Iván Dias antes... El vaso se hizo pedazos contra la pared, el sonido del cristal rompiéndose resonó en el departamento y luego quedó suspendido en el silencio, como si el lugar entero contuviera la respiración. No me moví. Solo observé los fragmentos deslizarse por la pared hasta caer al suelo. La ciudad brillaba detrás de los ventanales. Miles de luces extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. A muchos kilómetros de la mansión De Luca, este departamento siempre había sido mi refugio cuando necesitaba distancia. Esta noche no servía para nada. La mesa frente a mí estaba llena de botellas abiertas. Algunas vacías, otras a medio terminar. Tomé una de ellas y bebí directo del cuello. El alcohol ardió en mi garganta, pero no logró apagar lo que tenía dentro. Ab

