CAPITULO 53. _ Despierta, bella durmiente. _ escucho luego de que siento un gran y doloroso impacto en mi cara, haciéndome abrir los ojos de inmediato confundida y asustada, para después de que soy consciente de todo mi alrededor y que esta perra me acaba de dar una cachetada, mi expresión cambia completamente de una soñolienta y alerta a una enojada y algo mareada por la forma tan rápida y brusca a la que hice que mi cerebro se despertara. _ Maldita. _ digo entre dientes mientras siento el ardor en mi mejilla. Ella solo me mira con falsa inocencia y con un gran toque de diversión. _ No tengo la culpa de que hayas dormido todo este tiempo. Intente despertarte, pero no reaccionabas, eso era lo que me quedaba. _ dice excusándose, logrando que su actitud me ponga de mal humor gracia a

