Ninguno de los dos cambia su postura por más que los segundos pasen, su mirada era tan intensa y su expresión corporal era tal, que todo en él expresaba peligro y que debería tenerle miedo o mantener cierta distancia, pero no siento nada de eso, de hecho, siento una sensación agradable en el pecho como si lo conociera de hace mucho tiempo y no solo hace unas horas, cosa que me descoloca enormemente porque no hay manera que lo hubiera conocido antes… ¿O sí? Me encuentro muy confundida y aturdida, porque por alguna extraña razón su cercanía me afecta de una manera que no me hace pensar coherentemente, o sobre pensar como usualmente hago. Me mantengo con los ojos fijos en los suyos, atenta a cualquier movimiento que él haga, viendo si algo cambia o pasa algo más que estas simples mir

