Cuando digo que Semir exageró con mi fiesta de cumpleaños, fue así, no miento. Sé que quiso hacer algo lindo para mí, y lo amo por ello, pero alquilar una disco sólo para celebrar mi cumpleaños con amigos era demasiado más de lo que hubiese imaginado. -Esto es maravilloso, Semir, no lo puedo creer- dije apretando su mano y hablando sobre su oreja, se rió. Lucía fantástico, una camisa blanca impecable, un pantalón n***o y elegante y sus tatuajes lucían a la perfección con su cabello peinado. Yo por mi parte llevaba un vestido de una sola manga color azul eléctrico, era ajustado y corto con unos botines negros y mi cabello recogido en una larga coleta oscura. Todos me saludaban, habían globos, pastel, una piñata de motocicleta y una mesa con dulces, me reí- Dios, nunca antes tuve una fiesta

