William Levlok. —¿Cassidy está contigo?— le pregunto a Ryan por el teléfono. —Acabo de dejarla en tu casa, hermano— contesta amable. —De acuerdo ¿Todo salió como planeamos?— pregunto. —Así es Will, la casa es suya— —No sabes cuánto te agradezco— respondí feliz. —No tienes porqué, para eso está la familia, debo cortar, tengo que atender un caso— se despidió. —De acuerdo, gracias y adiós— corté sin más. * Sonrío pensando en lo contenta que estará mi pequeña princesa. Se lo merece, se merece eso y más. Si pudiera darle el mundo en una caja se lo daría pero aún no sería suficiente con ello. Nada es suficiente para ella. Niego lentamente sin poder creer que me haya enamorado una adolescente de tan solo diecisiete años. Me volvió loco y ahora soy sumiso de su devoción. Conduzco de

