Romina Bueno y esta que se cree o que, no ve que estamos en algo importante, ash que molesta es. —No he solicitado nada, retirate por favor. Le responde el señor Adrián, aunque esta parece no escuchar, pues llega a la mesa y sirve el té y casualmente, solo trae una taza. —Ya oíste nueva, vete, don Adrián y yo, tenemos asuntos importantes que atender, cosas que tu pequeño no entendería, si a leguas se ve que eres una rancherita –pone un brazo en su abdomen y recarga el codo del otro en ese, mientras pone su índice cerca de sus labios para burlarse. —Si con tu comentario, buscas hacerme sentir mal, deja te aclaro algo. A mi no me da vergüenza mi origen, efectivamente, de donde soy, si tenemos un ranchito, nada extravagante, y si, se ordeñar vacas y cuidar puercos, y no ando por la v

