Capítulo 8

971 Palabras
Capítulo 8“¡Mango, ven aquí! Ja, ja ¡Esto es muy gracioso! ¡Este maldito bas*rdo ha obtenido lo que se merece!” Al escuchar la risa de Rainie, Zion frunció el ceño, mientras salía del baño y dijo: “Por favor, ¿Puedes bajar la voz? No eres para nada una dama. Vieja y con malas costumbres. No es de extrañar que sigas solterona a tu edad”. Las palabras de Zion irritaron a Rainie. “¿Qué tonterías dices? Pequeño malcriado... Lo creas o no, te voy a dar una paliza”. Rainie se remangó las mangas mientras hablaba, luciendo como una hermana mayor. Zion la miró con desprecio y caminó directamente hacia Mango, pero su rostro cambió inmediatamente. “Mamá, yo lo limpiaré. Puedes descansar en la sala”. Zion voluntariamente se remangó la mangas para poner la mesa, incluso colocó los palillos. Al ver a Zion tan sensato, Rainie se sintió mejor. “Niño, ya que eres tan comprensivo, te dejaré ir esta vez” “Abuelita, siendo vividora podrías mostrar tus modales ayudándonos en el trabajo que tienes, ¿Eres maestra?” Rainie se sintió ofendida de nuevo por las palabras de Zion. “¡No sabes que esta es mi casa!” “Si te pagamos el alquiler, ¿nos darás dinero por la cena?” Zion miró a Rainie con desdén, lo que la dejó sin palabras. Al ver la reacción de Zion, Mango tosió intencionalmente: “Zion, no puedes hablarle así a la tía Blu. Recuerda que estarás en su clase. ¿Esa es la forma correcta de tratar a tu maestra?” Al instante, Zion se mostró fastidiado. Realmente no quería pasar más tiempo con Rainie, pero al pensar en Nathaniel y Wisdom Ye, Zion volvió a guardar silencio. Al escuchar que Zion iba a estudiar en su clase, Rainie se animó de inmediato. “Mango, ¿De verdad quieres que venga a al jardín de niños donde trabajo?” “Bueno, Zion necesita ir al jardín de infancia de todos modos. Tengo mucho trabajo, así que no puedo estar con él. Escuché que el jardín de niños donde trabajas es el mejor, así que no tengo que preocuparme por ese asunto”. “No hay ningún problema. Me alegro haberte ayudado”. Rainie se rio entre dientes, pero Zion respiró con desdén sin decir ni una palabra. “Por cierto, ¿De qué te estabas riendo hace un momento?”, preguntó Mango casualmente después de poner todos los platos en la mesa. Rainie recordó la noticia que acababa de ver. Enseguida, le entrego rápidamente su celular a Mango y sonrió con satisfacción. “Mango, mira. Un niño le ha orinado en la cara a Nathaniel. Ja, ja, ja, es muy gracioso. Por fin ha recibido su merecido este canalla”. Mango miró el celular inconscientemente. En el video se podía ver a un niño orinándole en la cara. El rostro del pequeño estaba borroso, pero la de Nathaniel se veía tan claro como el agua, especialmente su mirada desesperada. Al ver la imagen, Mango se dio cuenta perfectamente quién era aquel niño. Así que no pudo evitar mirar a Zion. Zion bajó rápidamente la cabeza. De repente, Rainie lanzó un grito. “Oye, mocoso, ¿Eres tú? ¡Tienes exactamente la misma ropa! ¡Maldición, sí que tienes agallas!”. Estas palabras hicieron que Zion se sonrojara hasta el cuello. “¡Humph!”. De repente se puso de pie y corrió hacia su habitación. ¡Qué terrible error! Se había olvidado de cubrirse el rostro, ¿Cómo pudo olvidarlo? La reacción de Zion y la risa de Rainie hicieron que Mango se encogiera de hombros sin poder evitarlo. Aunque no sabía el por qué Zion le había hecho eso a Nathaniel, se alegró de ver este resultado. No debería ser un gran problema que su hijo le mojara la cara. Pero dada la personalidad de Nathaniel, seguro que se moriría de ira. “Mango, ¿Quién crees que pudo haber estado tan aburrido que publicó este video?”, preguntó Rainie casualmente, e inmediatamente Mango negó con la cabeza: “No importa quién lo haya hecho. Me alegro mucho de que sea público”. “Así es. Por suerte para él solo fue un niño. Si me cruzara con él, le arrojaría ácido en la cara directamente. Por cierto, el hijo que tuvo con Macy también estudia en el jardín de niños. ¿Estás segura de que quieres que tu hijo entre allí?” De repente, la mano de Mango se paralizó. Su hijo... Mango respiró hondo y dijo débilmente: “Zion puede cuidarse solo. No te preocupes”. “Bueno, te lo advertí”. Rainie y Mango continuaron charlando. Mientras tanto, en la oficina de Nathan todos estaban escandalizados por la publicación de aquel video. ¿Quién subió esto? “¿Dónde están los malditos tipos de relaciones públicas cuando se les necesita? ¿Qué están haciendo? ¿Acaso no les pago para que puedan evitar que suceda este tipo de m*das?” Nathan tiró el teléfono contra la pared, justo al lado de la cara de Thomas. Enseguida, Thomas empezó a sudar frío, pero trató de mantener la calma. Acababan de encontrar este video. En el momento en que quiso detenerlo, el video ya se había hecho viral. “Créame, señor. Hemos intentado de todo para sacarlo de la red, pero el video estaba encriptado con un virus informático. Los técnicos están trabajando en ello ahora mismo. Si me permite comentarle, ¿Acaso hemos ofendido a alguien? Me parece que alguien quiere incriminarnos deliberadamente”. Las palabras de Thomas hicieron que Nathaniel entrecerrara los ojos. ¿Había alguien realmente detrás de todo esto?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR