El Cristal se hizo añicos abruptamente en su mano y él gruñó ante los afilados pinchazos que se enterraban en su piel. Las esquirlas perforaron la mano de Kotaro y se forzaron a entrar en su cuerpo, entrando en el torrente sanguíneo y viajando a través de él. Él ignoró el dolor y enterró sus colmillos más adentro en su cuello… alimentándose más intensamente que antes. El poder del Cristal surgió a través de él haciéndolo jadiar contra el cuello de Kyoko. Sus brazos se tensaron alrededor de su amor… casi rompiéndola. El dolor se volvió tan agudo que él no podía ignorarlo más. Él se inclinó hacia adelante, empujando a Kyoko hacia atrás hasta que él estaba casi recostado sobre ella. Arrancó sus colmillos de su cuello mientras lanzó su cabeza hacia atrás y gritó. Unas alas azules emergieron

