Capítulo 36 Triste realidad Tamara Es difícil para mí lograr que Eric acepte a nuestro pequeño hijo. No sé si decirle la verdad a Eric sea la mejor opción ahora, aunque tal vez deba hablar primero con esa chica. Ella entenderá, aunque primero debo saber si es alguien en quien puedo confiar. Por eso, la invitaré a mi casa en estos días. —Hija, me pareció extraño que no te hayan hecho preguntas respecto a tu aparición luego de tantos años. Pensé que la prensa vendría encima. —Mi madre se acercó a mí con prisa. —Bueno, tal vez esa sea una de las grandes virtudes de un Hutter. Pueden manipular lo que sea con dinero. Pero me alegra que así sea, o de lo contrario Luca sufriría. Apenas tiene ocho años, y en verdad no deseo que sufra una burla pública. —Lo sé, hija, pero también debes pensar

