Capítulo 57 Una despedida Evelyn Luca es un niño muy dulce. En estos días, he podido conocerlo aún más y me he dado cuenta de que no dice "papá", sino que lo llama por su nombre. Pasamos mucho tiempo juntos, y he aprendido a apreciar su inteligencia y su sensibilidad. A pesar de su corta edad, Luca parece comprender cosas que muchos niños de su edad no entenderían. Observé cómo sus ojos brillaban con curiosidad mientras jugábamos y cómo su sonrisa iluminaba la habitación. —Eve, mi mamá me dijo que su enfermedad no tiene cura, dice que debo ser fuerte —me dijo en un tono serio, sus ojos reflejan una madurez inusual para su edad. Sentí un nudo en el estómago al escuchar sus palabras. La sinceridad y el dolor en su voz me conmovieron profundamente, y deseé poder decir algo que aliviara su

