POV ZAHIRA Los días pasaron rápido y el día del cual había estado evitando hablar, había llegado. Hoy es mi cumpleaños número veinticuatro y en vez de ser feliz como lo había sido en años pasados, me siento triste, vacía y sin ánimos de pararme de la maldita cama. En estos momentos desearía estar debajo de las sábanas de la cama en la casa que tengo en Londres, con un bote de helado con sabor a chocolate de cinco litros, mientras paso mis penas amorosas viendo películas de romance como cualquier persona; llorando como estupida por lo que pudo ser con Allarik. Ni eso puedo hacer, no me atrevería a votar ni una lágrima delante de nadie en este palacio, porque de inmediato mi padre se enteraría y no dudaría en preguntarme qué rayos me pasa. Él no sabe aún lo de Allarik y espero que jamás

