||Narrador|| —por aquí señor— el hombre de cabellos castaños entró a aquel lugar con un semblante serio, la vestimenta oscura que lo acompañaba no era por la ocasión... simplemente vestía a si de lunes a domingo. Era algo cotidiano para él, aquella noticia había sido imprevista; nunca pensó que el momento llegara. —¿Tienes todo?— pregunto a su mano derecha, el cual junto aquellos hombres lo habían acompañado, estaba de nuevo en Alemania, donde todo había comenzado... donde había amado y creído. —Así es, todo está listo y es un lugar seguro— informó el bote para abrir en par aquellas puertas, flores de todo tipo en decoraciones lo dejaron en la realidad, no era un sueño... ella había partido. Con un suspiro este aumento sus pasos, el querer estar frente a ella fue una necesidad, debí

