||Narrador|| Cinco años de después... —Mamá— La mujer observó a su hija cerrar la puerta y entrar a la sala más que feliz, aquella sonrisa la tenía en paz después de todo. —¡Mira como he sudado!— la mujer de apenas veintinueve años, sonrió a su retoño... Pronto compilaría nueve años y eso la llenaba de orgullo, sin más abrazo a su niña; verla tan feliz practicando defensa personal era algo reconfortante para ella, ya que se sabría defender, si llegara la situación. Teniendo la sangre de aquel hombre era casi una obligación saber algo de defensa personal o al menos eso pensaban todos. —Cuiden el lugar, no quiero que nadie entre a la zona...— la voz del rubio causó que la castaña abriera los ojos y corriera a su "Tío", lo amaba tanto como alguna vez amo a su padre, el cual había sido bo

