Villa Brandi estaba medio destruida, un ala entera de la villa, la oriental, había caído mientras que la otra ala presentaba los muros ennegrecidos, señal evidente de un incendio que había tenido lugar quién sabe hacía cuánto tiempo, después de lo cual nadie se había preocupado por restaurar la mansión. La vegetación espontánea había crecido alrededor de manera exuberante e impedía básicamente ir a la misma villa. Toda aquella zona de Jesi estaba totalmente abandonada. Todavía algunas casas se mantenían en pie pero presentaban, de todos modos, vidrios rotos, grietas, tejados hundidos y muros ennegrecidos por el humo. Otros edificios se habían reducido a un cúmulo de escombros. Las carreteras presentaban profundos socavones en el asfalto, en los que habían crecido hierbajos. No se veían tra

