UN AMENO PASEO DOMINICAL 30 de mayo de 2010 Un aspecto del carácter de Stefano que nunca había cambiado desde que lo conocía, es decir desde siempre, era su testarudez. Cuando se le metía algo en la cabeza, no había forma de que desistiese. Así que, también aquella tarde dominical, después de haber cuidado a los caballos y hacer corretear a los perros, nos cargó a Aurora y a mí en el coche y fuimos al centro histórico. Aparcó en el amplio espacio de Porta Valle, bajó el cochecito y allí puso con cariño a nuestra pequeña, que siempre sonreía. Parecía casi como si las ideas estrambóticas de su papá le agradasen. Comenzamos a caminar por las calles, callejas y callejones de la parte antigua de la ciudad. Toda la parte antigua de Jesi está rodeada por poderosos muros medievales, con paseos d

