FERIA DE SAN SETTIMIO 27 de septiembre de 2009 Maria Lucia llegó a la estación de Jesi cuando ya era de noche. Aunque todavía hacía calor, era fines de septiembre y las jornadas comenzaban a hacerse cada vez más cortas. Recorrió a buen paso el camino de la estación y llegó a Porta Valle. La ciudad, fuera y dentro de los muros, estaba invadida por tenderetes de la tradicional feria de San Settimio. ―¡Qué maravilla! ―pensó ―Conseguiré confundirme mejor en medio de la multitud y esconderé mi rastro, en el caso de que alguien me haya seguido hasta aquí sin que me diese cuenta. Se las ingenió con habilidad en medio de los tenderetes, llegó hasta unos estrechos callejones y se dirigió subiendo hacia la parte alta del centró histórico. Llegó a la Piazzetta Ghislieri, se metió en otra calleja

