Sebastián se portó muy atento. Aunque mucha de la ropa que escogía Laura le pareció bastante incongruente para su edad, se mantuvo en silencio. "Tal vez como no conoce a la señorita sea por eso que escoge la ropa tan… Anticuada". Cuando ya no pudo soportarlo más no quitó la ropa que escogió Laura por no ser grosero, pero pidió a la vendedora que escogiera las mejores y lo que consideró le quedaría a Miranda, discretamente. Cuando la chica se acercó con distintas piezas, Laura se sorprendió. La ropa se veía tan hermosa y cara, que casi se desmayaba de la ira y la consternación. “Esa zorra, no es más que una estafadora” Apretó los puños y los dientes, y se acercó a Sebastián. - Sebas, ¿No crees que eso es muy caro? Te gastarás todo lo de un año de sueldo. Además no creo que tú chica

