—¿Eso significa que tendremos que colaborar estrechamente ?—, pregunté, enfatizando la palabra... y no con mucha sutileza. —Sí lo haremos—, asintió antes de agregar, tampoco tan sutilmente, al menos así lo entendí, —probablemente incluyendo algunas noches largas. —Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario—, dije, manteniendo nuestra falta de sutileza. —Bien —asintió—. Porque puedo ser un poco esclavista. ¡Dios mío! ¿Hablaba en serio? Esta conversación podría ser completamente inocente o increíblemente directa en sus implicaciones sexuales. —Entonces supongo que tendré que trabajar duro. Estoy listo y dispuesto a hacer lo que me digas—, respondí, repitiendo mi entusiasmo y llevando las indirectas un poco más allá. —Excelente—, asintió. —Hasta ahora has demostrado una gran iniciativ

