Abro los ojos con dificultad, acostumbrándome a la claridad de la habitación en la que me encuentro. Espera, ¿Dónde estoy? Me levanto rápidamente, descubriendo que estoy en una cama y habitación de hospital, pero no estoy sola. Hayley se encuentra a mi lado, mirándome con una pequeña sonrisa. -¿Qué ha pasado? -pregunto, soltando las palabras con dificultad. Deben de haberme sedado, no siento ningún dolor y aún estoy un poco adormilada. -Te pusiste de parto debido al estrés. -contesta ella, agarrando mi mano. El bebé. -¿Dónde está? -pregunto de nuevo, refiriéndome a nuestro hijo. -En la incubadora. -responde, agachando la cabeza. -Es muy prematuro, casi no sobrevive. Aparto las sábanas que cubren mi cuerpo y el pijama, viendo como una venda cubre parte de mi vientre. -Tuvieron que

