Abro ligeramente los ojos, cerrándolos de nuevo por toda la luz que entra por la ventana de la habitación... Espera, esta no es mi habitación. Ahora sí que abro los ojos, mirando a mi alrededor hasta encontrarme con el cuerpo desnudo del chico con el que estuve bailando ayer. Mierda. Compruebo si tengo la ropa puesta, pero no, yo también estoy desnuda. Doble mierda. Con cuidado, me levanto, recogiendo mi ropa esparcida por el suelo para vestirme en segundos. Miro por última vez al chico, quien sigue plácidamente dormido. Salgo corriendo de la casa, de la cual ni si quiera sé cuál es el dueño, y busco la parada de autobús más cercana. Sé que por esta zona pasa un autobús que me deja cerca de casa porque Jud y yo miramos por si acaso, y menos mal. En media hora me encuentro frente

