Despierto apoyada en el pecho de Hayley, con los brazos rodeando su cintura y nuestras piernas entrelazadas. Levanto lieramente la cabeza para encontrarme con sus profundos ojos marrones, observándome. -Bon jour ma jolie. (Buenos días mi preciosa) -murmura, sonriendo levemente. -Buenos días. -contesto, besando con suavidad sus labios. -¿Quieres que vayamos hoy a la playa? Hace un día estupendo y no se si los siguientes serán igual. -sus dedos atrapan un mechón de mi pelo, jugando con el. -Vale, pero primero vamos a comer, tengo mucha hambre. -sonríe con picardía, y, al instante, se lo que está pensando. -Yo también, pero no de comida. -pongo los ojos en blanco, levantándome de la cama para dirigirme al baño. - Me están entrando más ganas de comer con estas vistas tan perfectas. -gruñ

