Garrett no creía que ella pudiera soportarlo por mucho tiempo. Berric gruñó en su interior y comenzó a regañarlo. '¿Qué te pasa? ¡No obtuviste permiso!' "Necesitamos saber si ella está revuelta por nuestro toque", respondió Garrett. "Tus juegos mentales nos van a traer problemas," replicó Berric. Lily se sintió humillada, no por sus descaradas acciones, sino por la huella de ironía en su voz. Se mantuvo firme y lo miró fijamente con la cabeza en alto. "Puedes creer lo que quieras. Puedes comprobarlo tú mismo para ver si soy puro. ¡Al igual que tú, Alfa Garrett, digo lo que pienso!" "¿Cómo me llamaste?" preguntó Garrett. Detuvo sus movimientos, entrecerrando los ojos hacia ella con un rastro de desagrado. ¿Se estaba burlando de él? "¡Alpha Garrett!" Fingió ser audaz d

