"¿Estás bien?" preguntó Garrett, su voz llena de preocupación mientras ayudaba a Lily a levantarse. "¿Por qué intentaste salir de la cama por ti misma? ¿Estás tratando de empeorar tus heridas?" Su tono contenía un toque de reproche, reflejando su preocupación por su bienestar. Lily, determinada a afirmar su independencia, ondeó su mano con desdén. "Estoy bien. En serio, lo estoy," respondió. No quería que la vieran como frágil o indefensa; quería demostrar su fuerza. Después de la noche anterior, Lily no quería volver a parecer frágil nunca más. "Eres una loba terca, ¿lo sabías? No tienes que demostrarme nada," respondió Garrett mientras la ayudaba a levantarse. Al levantar la cabeza para encontrarse con la mirada de Garrett, el aliento de Lily se le cortó en la garganta. Quedó

