Daniel cayó inconsciente, consumido por el dolor atroz que recorría su cuerpo. En marcado contraste, Garrett no prestó atención al sufrimiento de su sobrino. Con un gesto despreocupado, se limpió las manos manchadas de sangre con una toalla que Adam le ofreció. "Incúrate de sus heridas", instruyó Garrett a Adam, su voz carente de simpatía. "Asegúrate de que reciba analgésicos y comida antes de enviarlo de vuelta a sus padres. Quizás esta experiencia le enseñe una lección sobre causar daño a las mujeres." Adam se sorprendió por el comportamiento insensible de Garrett. Hacía mucho tiempo que no veía a su amigo tan enojado. La última vez fue hace años cuando un crucero había explotado. A pesar de su enojo, Garrett logró contenerse, sorprendiendo a Adam. Consideró intervenir para evita

