Isabella Martinez Desperté al sentir las manos de Lucas en mi rostro acariciándome suavemente, abre los ojos y lo voy a ir mirándome fijamente con una pequeña sonrisa en su rostro. — Buenos días hermosa dormilona— Sonreí Había logrado dormir toda la noche y es que era domingo y apenas estábamos llegando a Londres, habíamos tenido que viajar durante la noche porque el sábado en la mañana el viaje se canceló ya que Emiliano necesitaba hablar de forma urgente con su padre y bueno y buscas es un grandioso padre. — Buenos días — Susurré — Ya llegamos, es hora de bajar — me hizo saber, ambos nos levantamos en nuestros asientos. Fui la primera en caminar hacia la salida bajé con cuidado y pude ver la camioneta negra esperándonos yo le había organizado así que esperaba que estuviese ah

