—No, pero ya se la ofrezco yo, jajaja. —En fin... Después nos vemos, galán. —Por cierto, perdona si soy muy insistente, pero mantén vigilado al tipo ese que metiste en tu casa, en serio te lo digo. —Que sí, que sí. Gracias por preocuparte. Me había venido muy bien tener ese rato de tranquilidad con mis compañeros de trabajo. Así que, con las energías renovadas y pensando en Sara, me dispuse a completar las tres horas que me quedaban ahí adentro. Miércoles, 1º de octubre del 2014 - 10:00 hs. - Sara. "You're way too beautiful girl, that's why it'll never work" —¿Hola? —Buenos días, mi amor. —Ah, hola. —¿Cómo estás? —Recién me despierto, ¿y tú? —Yo también, terminé a las seis de la mañana, he dormido tres horitas y pico nada más... —Pues se te nota muy lúcido para haber dormido t

