A contratiempo capítulo 30

4851 Palabras

Ahí mismo, ese mismo día, en su misma casa, en su misma pieza, con la Alma presente, ¡con la Alma rondando el segundo piso! Gaspar se iba a morir de la vergüenza, pero los labios de Ián se sentían tan bien, ahí, en su cuello, ahí, en su mandíbula, ahí, en su boca, y su mano, de repente en su camisa, de repente peleando con sus botones, de repente bajando hacia sus piernas, de repente agarrándole la cintura. Se iba a morir, sentado en su cama con el peso de Ián tironeándolo, obligándolo a acostarse ahora, al toque, ya. Pero, ¿y lo que dijimos? ¿Y eso de nunca más va a volver a pasar? Ián la tiene dura debajo del pantalón y Gaspar la puede sentir porque busca desesperadamente aliviar su excitación con su muslo o con su rodilla o con cualquier parte de su cuerpo, pero, ¿y lo que dijimos? ¿Y e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR