A pesar de todo, las cosas salieron bien para ellos. Sus familias, amigos y el Club no le dieron la espalda. Laurie siguió manteniendo su trabajo y Zack no renunció a su equipo ni tampoco lo echaron después del escándalo con Canizini. Conservo su trabajo, al igual que Laurie. En cambio Canizini estaba teniendo varios problemas, por lo menos se consiguió un buen abogado. No le deseaban mal, por supuesto que no, pero sí que reciba lo que merezca. Bruno también estaba mejor desde el partido, tuvo que asistir a varias sesiones de kinesiología pero se está recuperando de a poco y sin problemas, volverá a jugar en un tiempo. El equipo se tomó unas merecidas vacaciones por dos meses. Tan así que Laurie llegó al segundo día de vacaciones con boletos de avión en mano, se iban a Australia, a visita

