—¿Recuerdas que en tu fiesta de cumpleaños del año pasado me presentaste a tu prima? Le había preguntado Bruno, mientras se dirigían a los vestidores. Zack frunció el ceño, antes de negar—¿Amy? Ni si quiera recuerdo si hablaron esa noche. —No mucho la verdad, pero cuando viaje a ver a mi familia a Liverpool el mes pasado me la encontré en el supermercado y no paramos de hablarnos desde ese momento—comentó el castaño, sonrojándose. —¿Y te gusta?—preguntó Zack. Bruno asintió—Sí, pero hay un problema. La invité a pasar dos semanas aquí, en Londres, pero no puedo alojarla en mi departamento. ¿Podrías...? —Actualmente, vivo con Laurie—lo cortó rápidamente el moreno. Zack había susurrado, con la voz más baja posible. —Lo sé, me lo contaste. Pero vamos, es tu prima, ¿qué es lo peor que pod

