PRESENTE Will Aspiro del cigarrillo que tengo en las manos, uno de los tantos que ya me he fumado estas últimas horas. Llevo lloras esperando a que Damaris salga de sus clases para hablar con ella. Se que prácticamente me mando al diablo la última vez que nos vimos, pero a pesar de eso, no dejaré de insistir en ella, en quererla a mi lado y que me perdone. Probablemente me envíe otra vez al demonio, pero aquí estoy, esperando por ella las veces que sean necesarias. Mi teléfono suena y aunque no deseo contestar lo hago, porque ya llevan insistiendo bastante tiempo. - ¿Diga? - contestó sin saber quien es y llevando el cigarro a mis labios. - ¡Mi querido William! - suelta la voz que menos deseaba escuchar. - ¿Qué diablos quieres? - le pregunto molesto, este idiota arruino mi vi

