Capitulo 10 (Penultimo)

4616 Palabras
“LA DESTRUCCION DEL BRUJO SALTAMONTES. JOSE ROJAS HABLA CON JESUCRISTO EN EL CIELO” Es la hora que el brujo saltamontes desaparezca, la hora de la batalla definitiva entre el bien y el mal donde Oriana y José darán su mayor esfuerzo para destruir la maldad de este mundo con el poder de su valor y fe; estos jóvenes se paran frente al brujo con miradas de victoria de que van a triunfar, enseñaran que la fe y el amor son los que dan luz al mundo. Llega el hada de la estrella al campo de batalla, y dice: -Ahora si, llego la hora de luchar. -Nunca ganaras, brujo saltamontes, mientras exista la fe, el amor y la amistad, y un DIOS que todo lo puede, hoy el ser humano valorara mas esta tierra porque el mundo vera esta pelea, la hazaña de dos jóvenes que darán todo para vencerte de una vez y para siempre, es una lastima que nunca conocerás estas tres palabras tan bonitas porque el amor es un sentimiento grande que tiene el ser humano desde el principio, porque son frutos de un ser de amor, hasta nosotros somos sus criaturas pero tu elegiste el mal camino, ahora si llego tu hora y también para tus demonios, regresaran al infierno-, dice el ángel Horacio. -¡Maldita sea!, yo no voy a regresar al infierno-, dice el brujo. Y Oriana y José están con las armaduras doradas de guerra, con la espada, el cáliz y también la estrella dorada con las ocho estrellas de la fortaleza a su alrededor que es símbolo de la fe del hombre; y el ángel Horacio manda su poder a todos los países del mundo para que la humanidad vea la lucha contra el brujo saltamontes, Oriana y José usan técnicas de combate de patadas y puños, el brujo les lanza su poder destructor, pero ellos lo esquivan con su brazo y como están protegidos con la sangre de Cristo no les afecta. -¡Maldita sea!, los voy a destruir-, dice el brujo. -Nunca ganaras, ya el mismo ángel dijo que la maldad jamás gana terreno en esta tierra, estamos luchando con todo nuestro corazón, te vamos a lanzar el poder definitivo de nuestra fe, la fe es un regalo divino que es un don del espíritu santo igual que el amor y la amistad, y los tres juntos crean un hermoso milagro, una luz que brilla como el sol, esa es la misma luz del mismo creador, así que es tu fin-, dice José. -Mientras exista la fe no van a ganar nunca-, dice Oriana. -¡La fe es lo mas bello del mundo porque nos guía a la felicidad!-, dice José. -Eso es una tontería, ahora usare mi espada negra-, dice el brujo. Y saca su espada negra, y se lo clava en el estomago a José, y éste cae herido en el suelo, y Oriana ve y lo agarra, diciendo: -¡No, José! Y José esta agonizando, en la cual esta sangrando, pero en el fondo se siente muy feliz porque esta dando su vida por la r**a humana, y le dice: -¡Oriana, tu eres la única que queda!, solo tu puedes destruir al brujo saltamontes por mi, no te caigas, no te preocupes, si muero ha sido para salvar al mundo, no me importa dar mi vida con tal de ver de nuevo a los niños sonreír y ver a las familias unidas, y que todos sean amigos, que puedan disfrutar de los valores que los lleva a la felicidad y a la libertad. -¡Por favor, José! ¡Resiste, te lo ruego!, yo te amo y no te quiero perder, la maldad no puede salirse con la suya, esta misión es de los dos, tienes que levantarte, vamos a seguir luchando para salvar al mundo, piensa en todos los que te aman, en mi mamá, en tu gente del barrio Trapichito, en los del liceo que te empezaron a tener cariño, y también en mi que te amo con toda tu alma, tu me expresas que soy tu estrella mas hermosa-, dice Oriana. -Aun muerto jamás dejaras de ser mi estrella adorada, te agradezco por todo este tiempo que me has pintado de felicidad, ya no tengo fuerzas, esta misión lo tienes que terminar tu, me voy feliz porque me iré con mis padres y con mi abuela que de seguro me están esperando en el cielo, lo que lamento es que nunca hice realidad mi sueño con la pintura y con el futbol, pero si muero feliz por la humanidad y también por haber tenido la oportunidad de conocerte, porque fuiste esa luz en mis tristezas-, dice José. -¡Por favor, José! ¡No te mueras!-, dice Oriana llorando. -¡No llores, mi amor!, siempre voy a estar a tu lado, nunca dudes que allí estaré para apoyarte, aun te falta construir muchas metas, no te puedes dar por vencida, vence al brujo saltamontes, usa la estrella dorada junto con el cáliz y la espada celestial, une a los tres con tu fe y veras que lo vencerás, el bien triunfa sobre el mal, saca todo tu valor-, dice José. -No sé si podre sin ti, mi amor-, dice Oriana. -Claro que lo vas a lograr, tu me ayudaste a tener fe en mi mismo, ahora yo te oriento para que tengas fe en ti misma, saca todo tu valor, toda esa fe brillante en tu ser, no te caigas, piensa en nuestro amor, también hará el milagro de vencer-, dice José. Y así Oriana se levanta, agarra la estrella dorada, la espada y el cáliz, y con su fe hace que las tres arman brillen de esperanza, y el brujo saltamontes se enfurece, la ataca con su espada, pero con el poder de la estrella dorada destruye la espada negra, y el brujo se pone furioso, diciendo: -¡Maldita sea!, destruiste mi espada negra, esto me lo vas a pagar. Pero, el ángel Horacio y el hada de la estrella sacan sus poderes y paralizan al brujo saltamontes; entonces Oriana aprovecha para sacar el último golpe, con la estrella dorada invoca el gran poder de la fe que es una luz brillante, y la sostiene con su mano derecha, el brujo esta nervioso porque no se puede mover, gritando: -¡Maldita sea!, yo soy invencible, yo soy el único amo y señor de todo lo que existe. Y Oriana tiene todo su valor interno, tiene la luz brillante en su mano, ya se esta preparando para lanzársela, y le dice: -Tu no eres ningún amo de este mundo, el único amo y señor es un ser que esta en el cielo que es DIOS, tu nunca vas a reinar y yo como su hija no voy a permitir que un ser como tu gobierne esta rica tierra que nos dio por heredad, serás destruido, es una lastima que nunca conocerás el amor y la amistad, y el cariño de un hogar, de una familia, la belleza del mar y de la naturaleza, todo lo que nos rodea es gratis y mágico, y tu no te vas apoderar de él, así que llego tu hora, ¡El amor todo lo puede, siempre será el sentimiento mas poderoso! Y con todo su valor le lanza con todas sus fuerzas y confianza esa luz brillante de la fe al brujo saltamontes, y lo destruye en mil pedazos, igual sus demonios y al duende rojo, ¡Este fue el fin del brujo saltamontes!, una vez mas en una historia el bien siempre triunfa sobre el mal, la tierra ha sido salvada, el mundo entero queda contento porque dio buen resultado esta lucha, hasta el mismo papa Benedicto XVI en el Vaticano queda satisfecho, diciendo: -¡Gracias a DIOS que es amor el bien siempre triunfa sobre el mal!, esto es prueba de su misericordia y de su amor por la humanidad, DIOS siempre vencerá. En este momento, José se esta muriendo, y Oriana lo agarra, y le dice: -Mi amor, ya destruí al brujo saltamontes, el ángel Horacio y el hada de la estrella me ayudaron, así como ocurrió este milagro de salvar el mundo, también creo en el milagro que te vas a recuperar, tienes que resistir, te voy a llevar con un medico, pero creo en que la mejor medicina es el manantial de mi amor, ¡Resiste, mi amor!, si tu te vas mi vida no seria la misma, estaría vacía, no te vayas por favor, tu eres un muchacho muy bueno. -¡Oriana, mi amor!, me voy, siempre voy a estar a tu lado, me siento muy orgulloso de ti, sigue disfrutando de estas maravillas, nunca pierdas la fe en la vida, desde el cielo te voy a cuidar, seré como tu ángel guardián, nunca olvides que el poder mas grande del ser humano es la fe que es la luz que llena el alma de alegría-, dice José. Y así muere, y Oriana lo abraza, y grita: -¡No, José! Entonces; en este momento, en el cielo, José esta caminando por un túnel de luz que lo lleva a la eternidad, se siente tan bien de estar en este lugar maravilloso que lo único que se respira es amor de DIOS, siente alegría, diciendo: -¡Que lugar tan bello!, se siente mucha paz, es un lugar tan distinto a la tierra, este debe ser el lugar que se llama eternidad, estoy caminando con mi alma, no soy de carne, lo voy a disfrutar, mis padres y mi abuela me deben estar esperando, lo único que me da tristeza es que deje a mi adorada Oriana, pero por siempre será mi estrella hermosa, me imagino que aquí en el cielo me voy a encontrar miles de estrellas que yo podre pintar en mi ser. Y camina más y más por el túnel, llega a un portal que lo conduce a la eternidad, pero se detiene, pero milagrosamente, sale su abuela Doña Fanny, y le dice: -¡Hola, hijo! Y él se alegra al verla, y la abraza, diciendo: -¡Abuela!, yo sabia que te iba a ver aquí en el cielo, de que tu me ibas a dar la bienvenida, la verdad estoy sorprendido de lo bonito que es el cielo, aquí se respira mucha paz, es tan distinto a la tierra, me siento feliz de estar aquí, ser feliz al lado de DIOS. -¡Hijo mío!, eres un gran muchacho, me siento orgullosa de ti porque fuiste valiente y porque estas lleno de fe, aun te quedan muchos proyectos en mente que tienes que cumplir, pero solo tu puedes tomar esta decisión, recuerda que DIOS nos da un libre albedrio, pero como siempre estoy aquí para orientarte y decirte que aun te quedan muchas cosas que hacer en la vida, tienes que cumplir tu sueño de ser futbolista, y también la de pintar, desde pequeño siempre has tenido esa ilusión, entonces no es tu hora, así que tienes que regresar a la tierra y ser feliz, seguir luchando por tus metas, tu fe es lo que te guiara al éxito, tienes que florecer, seguir cultivando esas rosas en el camino de tu vida, dar lo mejor de ti, no te des por vencido por nada del mundo, tus padres y yo siempre vamos a estar orientándote ya te diste cuenta que la muerte no es el fin de todo, es un paso hacia una nueva aventura, no solo en la tierra te esperan tus sueños, también el amor de una linda chica llamada Oriana, no le puedes dar tristeza, ni a ella y ni a tu madrina Rosa que te ha tratado como un hijo, DIOS te da una segunda oportunidad, esto es premio de tu valentía, tienes que regresar, hijo, sigue viviendo hasta que en realidad te toque venir al cielo, me siento muy orgullosa de ti, en tu vida aun siguen brillando mil estrellas-, dice Doña Fanny. -¡Abuelita hermosa, gracias por estar siempre a mi lado!, aunque no te puedo negar que te he extrañado burda, me hacen falta tus besos de las buenas noches, tus consejos, así como me lo estas dando en este momento-, dice José. -Yo siempre te mando mis besos de las buenas noches aun muerta mi amor se sigue cultivando en ti, mi vida, mi cielo, mi estrella, no te des por vencido por nada del mundo, si el mundo te trata de hacer sentir mal, lo único que tienes que hacer es levantarte, dar lo mejor de ti, creer en ti que es lo que cuenta, y sobretodo tener a DIOS presente en el camino porque es un guía maravilloso y también amar a tu prójimo como a ti mismo, porque ya al amarte a ti y a tu prójimo, ya amas al creador-, dice Doña Fanny. -¡Abuelita hermosa, gracias por darme este consejo!, tomo la decisión de regresar a la tierra, estaré con la chica que amo y con los que me aman, luchare por mis sueños, por jugar futbol y pintar, hare florecer mis dones en el futuro-, dice José. -Así se habla, hijo, nunca olvides que DIOS te ama por encima de todo, de tus errores, él te ama un millón de veces, aun con defectos, y nos tiene paciencia-, dice Doña Fanny. Y, milagrosamente, sale un hombre vestido de blanco, y el cabello mas o menos largo, es la apariencia del mismo Jesucristo, y José lo ve, y se pone a llorar, y le dice: -¡Jesucristo, hermano del mundo! ¡El cordero de DIOS que quita el pecado del mundo! Y Jesucristo le da un abrazo, y le dice: -¡José Rojas, hijo mío!, yo te amo con toda mi alma, daría la vida por ti mil veces si es necesario con tal de que seas feliz, tienes que regresar a la tierra, y contar todo esta experiencia, tu testimonio ayudara a salvar al mundo a que el ser humano jamás pierda la fe, por encima de todo te amo, tu amor a mi es brillante como una estrella. -Claro que te amo, igual como amo a mi gente, a mi prójimo, me siento feliz de verte en persona, esto es un milagro, a pesar de que estoy en mi alma me dan ganas de llorar porque te estoy viendo, tu presencia es maravillosa, el único que nunca nos hace sufrir, ni nos humilla, mas bien lo que hace es construirnos esa felicidad-, dice José. -¡José, hijo!, el hombre esta destinado a ser hijo de mi padre, ustedes son la luz del mundo, su mayor obra maestra, son especiales para él, su amor es tan grande que les da la bendición de la eternidad y de perdonarlos por sus errores-, dice Jesucristo. -Jesucristo, aprovechando que estoy frente a ti te quiero pedir que perdones los pecados de la humanidad, por las guerras, los asesinos, los ladrones, el mundo esta perdido en delincuencia, me duele de verdad ver el mundo tan desunido y con catástrofe, hasta niños inocentes mueren por culpa del mismo sendero del mal que ha hecho el hombre, me pongo a llorar las veces que veo como el ser humano se destruye-, dice José. -¡Ten un poco paciencia, hijo mío!, mi rebaño aun no esta completo, comparte mi victoria sobre la muerte, así como una vez se lo dije al apóstol Juan, aun mi padre sigue dándole oportunidades a los seres humanos para que reflexiones, es tan grande su amor que les da muchos siglos mas para que tomen en cuenta y valoren esa rica tierra que les dio, tu, hijo, no te puedes dar por vencido por nada del mundo, recuerda que por encima de todo yo te amo, de tus errores, te amo y te perdono mil veces, pero recuerda que también tienen que mostrar misericordia y perdonar al prójimo porque ustedes son frutos del alfa y el omega, como son frutos de su creación también tienen ese sentimiento de amar a lo grande, porque mi padre se quiere quedar con toda la humanidad, solo esta poniendo a prueba el hombre para ver si son capaces de valorar su camino a la felicidad-, dice Jesucristo. -No te preocupes que todo lo que hable contigo lo hablare en un libro para enseñárselo al mundo para que la fe jamás se borre del corazón del hombre-, dice José. -Así es, hijo, cuenta todo lo que viste, este túnel, que viste a tu abuela, dentro de poco el ser humano tendrá una nueva era pero de felicidad, ahora si hijo, ve en paz ala tierra, regresa a tu cuerpo y diles a todo lo mucho que los amo, pero antes te voy a dar un consejo que servirá para tu vida, y se lo dije una vez a San Pedro en el rio a poco tiempo que resucite, de verdad te digo: CUANDO ERES JOVEN CONFIAS EN TI, E IRAS DONDE QUIERAS, PERO CUANDO TE HACES MAYOR, EXTENDERAS TUS MANOS, Y ALGUIEN TE GUIARA A UN LUGAR DONDE TAL VEZ NO QUIERAS IR, ¡Sígueme porque yo soy el camino, la vida, la luz y la verdad!-, dice Jesucristo. -¡AMEN, Jesucristo!, que así sea por los siglos de los siglos-, dice José. -¡Nunca dejes de tener confianza en mi! ¡Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos!, en el día del juicio no tienen porque temer porque están bajo mi protección, también la de mi padre y la de su amor que es el espíritu santo-, dice Jesucristo. -¡Ni la vida, ni la muerte nos puede separar de tu amor!-, dice José. Y él le ve la marca de los clavos a Jesucristo, y le da melancolía, y le dice: -Tus marcas aun los conservas, me imagino todo el dolor que sufriste en la cruz y todo por nosotros, y aun así el ser humano no te valora, diste tu vida por amor. -Esta es la marca de mi amor por ustedes, di mi vida, y la daría mil veces mas, con tal de que ustedes reciban el sendero de la felicidad, porque en mis lagrimas se refleja el dolor y el sufrimiento del mismo hombre, también para los humillados y los que son tratados mal por causa de mi nombre, ¡Te amo, José Rojas!-, dice Jesucristo. -¡Yo también, Jesucristo!, siempre te voy a tener presente en mi vida, siempre te voy agradecer por haber dado tu vida por mi, voy a superarme, seré un futbolista, un pintor, volare con los dones que me dio el espíritu santo, tu sacrificio en la cruz no será en vano porque voy a vivir en felicidad y en amor a mi mismo y también en tu amor que como el amanecer que brilla en cada mañana-, dice José. -¡Así es, hijo mío!, no se te olvide contar este testimonio, como tu quieras si en publico o en un libro, con tal que el mundo conozca mi amor a ustedes, el alfa y el omega por siempre reinara en el corazón del hombre, te voy a dar tres cartas para que se los des a Freddy, a tu amigo Gabriel Batistin y a tu querida Oriana-, dice Jesucristo. -Claro que si, con gusto se los doy-, dice José. Y así él les da las cartas, y José lo vuelve abrazar y de nuevo siente su amor en ese abrazo calido y lleno del amor de DIOS, y luego abraza a su abuela, y le dice: -¡Échame la bendición, abuela! -¡Que DIOS te bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo!, recuerda que yo siempre voy a estar a tu lado, siempre llevaras en ti esa luz de la fe-, dice Doña Fanny. -¡AMEN, abuela!-, dice José. Y baja a la tierra, su alma regresa a su cuerpo, la herida que tiene en su cuerpo se cierra milagrosamente y de nuevo esta bien lleno de vida, Oriana aun esta llorando abrazando su cuerpo, pero José despierta, lo ve, y le dice: -¡Oriana, mi amor, no llores!, aquí estoy de nuevo a tu lado, mi estrella hermosa. Y ella lo ve, y se alegra, diciendo: -Este es un verdadero milagro, estas con vida, me siento feliz, yo sabía que DIOS te iba a dar otra oportunidad, el mayor premio que te pudo haber dado es volver a este mundo. -¡Oriana, mi amor!, si te contara lo que vi, hable con el mismo Jesucristo en persona así todo resucitado, hasta vi la marca de los clavos, si lo hubieras visto su presencia es paz, es amor, se respira toda esa felicidad eterna, tenias que verlo, en un libro voy a contar este testimonio, hasta vi a mi abuela cuando justo había llegado al final del túnel de luz, era un portal donde uno entraba a la eternidad, pero me dijeron que aun me falta vivir muchas cosas en este mundo, y aquí estoy, luchare por mis metas, bueno ya cumplimos con la misión, el brujo saltamontes desapareció para siempre, ahora vamos a vivir feliz, me siento con mucha energía, y tengo que escribir un testimonio maravilloso-, dice José. Y al lado de él ve las cartas que tiene que entregar, y agarra la de Oriana, y se la da, diciendo: -Esta carta te la manda Jesucristo, léelo con calma en tu casa, aquí no, ya me siento con energía, ya quiero jugar y seguir pintando, tengo ganas de pintar un cuadro de la forma en que vi a Jesucristo, la verdad su presencia es milagrosa. Y el ángel Horacio y el hada de la estrella se paran frente a ellos, y están felices porque José regreso a la vida. -¡José Rojas, dichoso eres que regresaste a la vida!-, dice el ángel. -Ahora tienen mucho que hacer en esta tierra, gracias por ayudarnos en la misión de destruir al brujo saltamontes, ahora los vamos a regresar a Venezuela, una nueva aventura los espera, así que preparados para que la disfruten, nunca dejen de brillar porque dentro de sus almas hay una estrella que nunca dejara de brillar aunque estén muertos, es la estrella de la fe y del amor de DIOS, es una misma estrella de luz-, dice el hada. Y ellos lo regresan a Venezuela. Un mes después, en Valencia, en el sanatorio, Doña Emily y Jesús siguen encerrados en la habitación. -Mamá de hoy no pasa para que escapemos de este sitio-, dice Jesús. -Ojala funcione tu plan, hijo, ya quiero volver a ver la luz del sol, ya muchos años he estado encerrada en este lugar, me siento como asfixiada, ya quiero compartir contigo allí afuera como una familia normal, pero al salir de aquí hay que denunciar a tu padre con todo el dolor del mundo, hay que hacerlo, y así podemos vivir en paz-, dice Doña Emily. -Con todo el dolor, mamá, pero así podemos vivir en paz, llego la hora de desenmascarar a Martin Hurtado, hoy mismo volverás a ver la luz del sol-, dice Jesús. -Eso es lo que quiero, quiero renacer de nuevo al mundo, mi vida, estar contigo, quiero que recuperemos todos estos años que no pasamos juntos, recuperarte ha sido mi mayor regalo en esta vida, mi máximo tesoro-, dice Doña Emily. -Para mi también, mamita, le agradezco a DIOS por darme el milagro de estar aquí a tu lado, y seremos felices, ya lo veras, no hay que perder la esperanza, hoy vamos a salir de este laberinto, de esta espantoso lugar, después de tanto sufrimiento lo que uno se merece es vivir feliz para siempre como en un cuento de hadas-, dice Jesús. Y entra la enfermera con dos inyectadoras preparadas con la solución, y les dice: -Bueno ya llego la hora de su inyección, ¡Que bueno que no han hecho nada sin las camisas de fuerza puestas!, se están portando de maravilla, si siguen así van a salir al jardín junto a los otros enfermos, se ven tan bonito como papá y mamá. Y Jesús se levanta, se tira encima de la enfermera, agarra una inyección y se la clava, y Doña Emily le da un golpe en la cara, diciendo: -Esto es por todo lo que me inyectaste todos estos años, ¡Que DIOS te perdone, ya yo lo hice!, ahora si me llego la hora de la libertad. Y le tapan la boca con un trapo a la enfermera. -Ahora si, mamá, vamos a disfrutar de la libertad, ya vámonos a correr al patio y allí subimos al muro y corremos por las calles de la ciudad de Valencia-, dice Jesús. Y se van corriendo por el pasillo, llegan al patio, y suben el muro, pero Jesús esta a punto de resbalarse pero logra subir hasta que los dos llegan a la calle; Doña Emily esta feliz porque de nuevo ve el azul del cielo y el sol que brilla de esperanza, y dice: -¡Hijo mío, ahora si veo de nuevo las maravillas del mundo!, y todo gracias a ti, mi amor por darme la dicha de escapar y disfrutar de nuevo de esta libertad. -Ahora si, mamá, llego la hora de ser felices, pero vámonos, al primer lugar donde vamos es a la casa de nosotros en el Parral, esa es tu casa legalmente, si mi papá se fue lejos entonces debe estar abandonada, allí vamos a estar siempre, mamá-, dice Jesús. -¡Vamos, hijo!, lo que tengo ganas es de correr y disfrutar de la vida-, dice Doña Emily. Y se van corriendo; en este momento, en la quinta de los López, Oriana y José están estudiando matemática. -Yo soy malo en las matemáticas, menos mal que tengo a mi novia linda que me explica, estoy seguro que mañana voy a salir bien en el examen de matemática-, dice José. -Claro que si, hoy tienes que ir al barrio Trapichito para ver que harás con la casa de tu abuela y para que le des las cartas a tus amigos-, dice Oriana. -Es verdad, después de estudiar, vamos, tengo tiempo que no veo a mi amigo Batistin, ojala todavía sea mi amigo, y que no me hay dejado de hablar, y también tengo que darle una carta a Freddy, es un chamo de mi edad que esta por el mal camino, es un malandro que tiene azotado el barrio, también es drogadicto, siempre lo he querido ayudar pero no he podido, espero que las palabras de Jesucristo lo ayuden a encontrar la felicidad, es un chamo que puede dar mucho si se lo propone-, dice José. -¡AMEN, José!, ojala le guste la carta de Jesucristo-, dice Oriana. Y están tocando la puerta, y la sirvienta abre y es Karina que esta llorando, y Oriana la ve, se acerca a ella, y le pregunta: -¿Qué pasa, amiga? ¿Por qué estas llorando? -Amiga hoy me hare algo que aun no sé si estoy convencida si abortar o no, es que estoy embarazada, no te había dicho, estoy esperando un hijo de Jesús, este niño me va a cambiar mucho la vida, y seria un estorbo para mi futuro, lo voy abortar-, dice Karina. -¡Karina, amiga!, piensa mejor las cosas, el aborto es malo, le vas a negar a un ser venir a este mundo, no lo puedes hacer, amiga, si quieres yo te ayudo-, dice Oriana.
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