Cuatro meses después aún Dante no despertaba, mi vientre había crecido bastante, ya tenía 7 meses de embarazo. Cada día le pedía a Dios que Dante despertara para que pueda ver el momento en el que su tercer hijo naciera. Según los días iban pasando la rutina de todos era igual, no sabíamos del paradero de Gerardo, Ángela también desapareció ya que la denuncié ante el FBI. Recibimos una llamada del hospital, ellos nos decían que debíamos de ir allá inmediatamente, la verdad nos alegramos, lo único que llegaba a nuestra mente era que Dante había despertado. -Doctora- Los mande a llamar porque hay una mala noticia que darle. -Mariana- Qué pasa Doctora? Pensábamos que nos llamaron porque Dante había despertado. -Doctora- Lo siento, los mandé a llamar porque hay que desconectar a Dante!

