Me costó una eternidad conciliar el sueño. No podía asimilar la petición de mi cuñado. ¡Quería un vídeo de Maryanne y yo follando! Se me puso dura al imaginarme tumbado en su cama, con la cámara en la mano, mientras Maryanne me hacía una mamada. No sé cuánto tiempo llevaba dormido cuando sentí que me quitaban las sábanas. Estaba tumbado de lado y el movimiento venía de atrás. —Hazte a un lado, Ronnie —oí decir a mi hermana. Me deslicé para dejarle espacio en la cama doble y ella se metió detrás de mí. Estaba desnuda bajo las sábanas. —No podía dormir —me dijo mientras se acurrucaba a mi lado. Sentía sus pechos desnudos contra mi espalda, pero por razones obvias supuse que llevaba bragas. Deslizó su brazo por mi costado y apoyó la mano en mi vientre, me besó la nuca y me deseó buenas no

