42

1364 Palabras

Mientras continúo besando suciamente a mi vecino, manoseo todo su cuerpo, paso mis manos amasando, apretando y arañando todo lo que puedo. Lo siento derretirse, sé que sus piernas no logran mantenerlo en pie. Su respiración es completamente irregular, no sabe si gemir, gritar o llorar. Y me vuelve completamente loco. Doy una vuelta admirando lo que logré, es un desastre, todo tembloroso y perdido. La imagen de él atado para mi pasa por mi mente y sin pensar realmente, me saco el cinturón y parado detrás suyo, lo sorprendo colocándoselo en su cuello. Su reacción es espectacular. Jadeó y gritó en silencio pero no se atrevió a hablar. Sigo detrás suyo y acaricio la piel donde está el cuero. Su cuerpo blanco, con manchas coloradas de mis manos, está transpirado y tembloroso.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR